Colombia es tierra de conflictos armados desde hace más de 50 años, por vivir una de las guerras internas más largas del mundo. Entre los efectos de los conflictos, uno de los más graves es la presencia de minas en el campo colombiano, zona en la que se concentra el conflicto. A pesar de los grandes avances de los últimos años, el uso continuo de minas anti personas en el país por parte de grupos armados ilegales continúa masacrando víctimas entre la población civil.
La Cooperación italiana apoya los procesos de reinserción social, económica y productiva de ex-combatientes y de las víctimas de minas, apoya operaciones de desminado en los territorios y contribuye en la formación sobre el riesgo de las minas.