Colombia, 2025.La Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) destaca como un éxito total la realización de cinco Mercados Campesinos Juveniles Rurales en los departamentos de Valle del Cauca, Caquetá, Magdalena, Cundinamarca y Chocó, en el marco del proyecto Juventudes: El Campo en Movimiento, una iniciativa que impulsa el empleo digno, el emprendimiento juvenil y el desarrollo territorial sostenible.
Los mercados, desarrollados durante 2025 en las ciudades de Cali, Puerto Salgar, San Vicente del Caguán, Santa Marta y Nuquí, fueron liderados por las juventudes rurales que hacen parte de la Mesa de Empleabilidad y Emprendimiento Juvenil Rural (MEEJR), como parte de la estrategia de comercialización de la línea de emprendimiento del proyecto. Estos espacios permitieron visibilizar el trabajo de jóvenes emprendedores rurales, dinamizar economías locales y reafirmar el papel de las juventudes como actores estratégicos del desarrollo territorial y la soberanía alimentaria.
Uno de los hitos destacados fue el Mercado Campesino Juvenil Rural de Cali, realizado el 24 de octubre de 2025 en la Plazoleta San Francisco, bajo el liderazgo de la Fundación Dios Justo. El evento reunió a 41 emprendimientos juveniles rurales provenientes del Valle del Cauca y de otros departamentos del suroccidente colombiano como Nariño, Putumayo y Cauca, y registró una afluencia estimada de 250 a 350 compradores.
Este mercado logró una destacada articulación interinstitucional con entidades como la Secretaría Departamental de Agricultura, la Secretaría de Inclusión y Participación de la Gobernación del Valle del Cauca, la Universidad Cooperativa de Colombia, la Policía Metropolitana de Cali y la Licorera del Valle, que brindaron acompañamiento logístico, académico y operativo, fortaleciendo la calidad y el impacto de la jornada.
En términos económicos, el mercado de Cali alcanzó ventas totales por $10.786.900 COP, con un promedio de $469.865 COP por emprendimiento, evidenciando el potencial real de estos espacios como plataformas efectivas de comercialización para la juventud rural.
Resultados similares se registraron en los demás mercados realizados en Puerto Salgar (Cundinamarca), San Vicente del Caguán (Caquetá), Santa Marta (Magdalena) y Nuquí (Chocó), donde los jóvenes rurales lograron posicionar productos agrícolas, agrotransformados y artesanales, fortalecer sus capacidades comerciales y generar ingresos directos para sus iniciativas productivas.
Más allá de los resultados económicos, los Mercados Campesinos Juveniles Rurales se consolidaron como espacios de encuentro, aprendizaje e intercambio de saberes, fortaleciendo el tejido social, la organización juvenil y las alianzas territoriales, en coherencia con los objetivos del proyecto Juventudes: El Campo en Movimiento.
Con esta experiencia, la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) reafirma su compromiso con la juventud rural colombiana y con la promoción de modelos de desarrollo inclusivos, sostenibles y con enfoque territorial, reconociendo a las juventudes rurales como protagonistas del presente y futuro del campo colombiano.
🔗 Más información sobre la línea de emprendimiento y la estrategia de comercialización del proyecto:





Crecer en Putumayo significa vivir en una tierra de contrastes, donde la riqueza natural convive con las cicatrices de un conflicto de décadas. Situado en el corazón de la selva amazónica colombiana, este territorio es un escenario perfecto para la coexistencia de una amplia variedad de especies animales y vegetales, de comunidades indígenas y afrodescendientes, pero también es uno de los más marcados por la presencia de grupos armados y el narcotráfico.









Además, mostró la diversidad de productos transformados y artesanales que producen en su territorio a partir del cacao, en una apuesta por el empoderamiento económico de las mujeres en el corregimiento de la Quitaz, municipio de la Belleza Santander. Al finalizar el evento, Consuelo entregó muestras de chocolates, vino y artesanías a las familias campesinas de Mapiripán, quienes agradecieron la motivación para seguir adelante con sus cultivos y las oportunidades de comercialización que trae el proyecto.
nto y el conflicto armado colombiano: “como comunidad afrodescendiente y campesina hemos tenido dificultades al tener que adaptarnos a otros lugares, trasladándonos siempre de un lugar a otro”. Su espíritu de resiliencia y voluntad de preservar los saberes tradicionales de su comunidad la llevaron a pertenecer al Consejo Comunitario Mago de la Pua II, ubicado en la vereda Catambuco. El trabajo comunitario de Sandra se entreteje con sus actividades productivas, entre las cuales se destacan la elaboración artesanal de ropa y accesorios y el cultivo de árboles frutales, plantas medicinales y flores.