Bogotá, Colombia. Después de tres años de implementación, la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) anuncia la culminación del proyecto “Juventudes: El Campo en Movimiento”, una iniciativa que desde 2023 ha fortalecido a las juventudes rurales de Colombia mediante un acompañamiento técnico, organizativo y político que hoy deja capacidades instaladas y resultados estructurales en el país.
El proyecto nació con un propósito claro: contribuir al fortalecimiento de las juventudes rurales a través de la empleabilidad, el emprendimiento, la incidencia en políticas públicas y la construcción de liderazgo territorial. En un contexto donde las brechas de acceso a oportunidades siguen marcando la vida en el campo colombiano, esta apuesta representó una inversión estratégica en el presente y futuro del desarrollo rural.
Fortalecimiento institucional: de proceso emergente a organización líder
En 2023, la Mesa de Empleabilidad y Emprendimiento Juvenil Rural (MEEJR) se encontraba en una etapa inicial de estructuración. Si bien contaba con liderazgos comprometidos en los territorios, aún no tenía una línea estratégica claramente definida ni una arquitectura organizativa consolidada que le permitiera escalar su impacto a nivel nacional.
Con la llegada del equipo técnico de “Juventudes: El Campo en Movimiento”, financiado por AICS, se inició un proceso integral de fortalecimiento institucional. Se consolidaron líneas estratégicas, se estructuraron mecanismos de gobernanza, se fortalecieron capacidades técnicas y se definió una ruta clara de incidencia y articulación interinstitucional.
Tres años después, la MEEJR se posiciona como una organización referente en juventud rural en Colombia, articulando más de 600 organizaciones, iniciativas y colectivos rurales, y consolidando un ecosistema que integra emprendimientos, procesos asociativos y liderazgos juveniles campesinos, afrodescendientes, indígenas y diversos.
Evidencia para transformar políticas
Uno de los hitos más relevantes del proyecto fue la construcción de una de las primeras caracterizaciones integrales de juventudes rurales y emprendimientos en el país, alcanzando a más de 1.400 jóvenes y más de 600 emprendimientos, con impacto indirecto en más de 15.000 personas.
Los resultados evidenciaron desafíos estructurales: alta informalidad laboral, ingresos inestables, limitaciones en acceso a capital de trabajo y condiciones de inseguridad alimentaria. Esta información se convirtió en insumo técnico clave para orientar estrategias de fortalecimiento productivo y aportar a la formulación y reforma de políticas públicas.
Incidencia legislativa y avances normativos
El proyecto tuvo un papel activo en procesos legislativos de alto impacto para la juventud rural. A través del trabajo articulado con el Congreso de la República y la Comisión Accidental de Juventudes, se aportaron insumos técnicos y recomendaciones a iniciativas relacionadas con la Ley de Juventudes Rurales y Campesinas, la reforma al Estatuto de Ciudadanía Juvenil y normas sobre empleo juvenil, acceso a tierra y desarrollo rural.
Estos esfuerzos contribuyeron a la inclusión de jóvenes rurales como sujetos preferentes en programas de adjudicación y subsidio de tierras, a la creación de instrumentos presupuestales específicos y al fortalecimiento de mecanismos de crédito y garantías para emprendimientos rurales juveniles.
Se trata de avances estructurales que reconocen, por primera vez de manera más decidida, el papel estratégico de las juventudes rurales en la transformación del campo colombiano.
Participación, liderazgo y acción territorial
A través del proceso metodológico ABC Juntanzas, implementado en distintos departamentos del país, se promovió la participación activa de las juventudes rurales en la identificación de problemáticas, la construcción de propuestas estratégicas y el monitoreo ciudadano de políticas públicas.
El proyecto también impulsó espacios de articulación nacional e internacional, posicionando a las juventudes rurales colombianas en debates regionales sobre agricultura sostenible, acceso a la tierra, sistemas agroalimentarios, empleo y crisis climática. La participación en escenarios globales como las Conferencias de las Partes (COP 28, 16 y 30) reafirmó el liderazgo juvenil rural en la agenda ambiental y de sostenibilidad.
Asimismo, se fortalecieron espacios de visibilización económica como mercados campesinos juveniles y encuentros regionales, donde los jóvenes demostraron su capacidad de innovación, organización y generación de valor agregado en los territorios.
Futuro Rural: consolidación empresarial de 60 emprendimientos
Como parte del legado del programa, se encuentra activa la fase “Futuro Rural”, orientada al fortalecimiento de emprendimientos juveniles rurales con enfoque en sostenibilidad, innovación y economía verde.
Actualmente, 60 emprendimientos reciben asistencia técnica especializada y apoyo económico para consolidar sus modelos de negocio, mejorar su competitividad y garantizar ingresos sostenibles. Esta fase busca asegurar que el cierre del proyecto no represente el fin del proceso, sino la consolidación de capacidades empresariales que perduren en el tiempo.
Hoy 2026, la Mesa de Empleabilidad y Emprendimiento Juvenil Rural es una organización fortalecida, con incidencia nacional, base social consolidada y reconocimiento institucional. Más allá de cifras y actividades, el principal logro es haber contribuido a que las juventudes rurales se reconozcan —y sean reconocidas— como protagonistas del desarrollo rural de Colombia.
Desde la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo reafirmamos nuestro compromiso con Colombia y con las juventudes que, desde el campo, están transformando sus territorios.
El campo está en movimiento. Y sus juventudes también!!
Consulte aquí todos los boletines informativos del proyecto Juventud Rural.



Crecer en Putumayo significa vivir en una tierra de contrastes, donde la riqueza natural convive con las cicatrices de un conflicto de décadas. Situado en el corazón de la selva amazónica colombiana, este territorio es un escenario perfecto para la coexistencia de una amplia variedad de especies animales y vegetales, de comunidades indígenas y afrodescendientes, pero también es uno de los más marcados por la presencia de grupos armados y el narcotráfico.
























