El continuo deterioro de la situación política, socioeconómica y de los derechos humanos en Venezuela a partir del 2015, conllevó al éxodo de millones de venezolanos en todo el mundo. Colombia es el país más golpeado por los flujos migratorios desde Venezuela con la presencia de más de 1.8 millones de ciudadanos venezolanos en el país (Migración Colombia, agosto de 2021). Por lo tanto, el Gobierno colombiano lanzó en el 2021 una política de acogida mediante la adopción del Estatuto Temporal de Protección por un periodo de duración de 10 años a favor de los migrantes venezolanos para facilitar el acceso a los servicios públicos y al empleo.
La Cooperación italiana ha apoyado al Gobierno colombiano en la gestión de la crisis mediante varias contribuciones (cerca de 4.5 millones de euros desde el 2018), canalizados mediante Agencias de las Naciones Unidas, principalmente UNHCR, WFP y IFRC.